Cuando el diciembre del año pasado me dijeron que teníamos que dejar nuestro antiguo local, me vi perdida, sin saber muy bien dónde ir.
Después de un año muy difícil no me veía con fuerzas para buscar un nuevo sitio para Izaki. Tenía claro que quería seguir impartiendo clases y seguir creando esta bonita comunidad, pero no sabía dónde. Los locales que mirábamos no me acababan de convencer (los precios tampoco), quería un sitio donde la gente desconectara de verdad, cerca del mar (bastante difícil en nuestra zona) o cerca de árboles y zonas verdes. Pero quería estar cerca de la NATURALEZA.
Acababa de venir de un viaje por el Este de Australia, muy influenciada por ese estilo de vida relajado, muy conectado con el mar, la naturaleza, … Obviamente, esto no es Australia, pero es nuestro pequeño paraíso (¡o para mí lo es!) y ¡sì! podemos vivir un poco más conectados con el entorno tan increíblemente que tenemos.
Me apetecía un sitio diferente, en un entorno natural pero de fácil acceso. Lo tenía delante, mi casa (bueno la de mis padres). Sabía lo privilegiada que era de poder vivir en un sitio así, lo bien que me hace este lugar y todo lo que me ha ayudado en este último año, y sentí la necesidad de compartirlo.
Así creamos IZAKI YOGA 2.0. Digo creamos, porque ellos (mi ama y mi aita) son parte fundamental de este proyecto. Ellos que hace unos años no sabían ni que era el YOGA, ahora tienen una shala en su casa. Así que si vienes por aquí, podrás ver a mí ama en la huerta, a mi aita cortando los setos, a mis sobris con las bicis, …. Un poco arriesgado, muy personal pero creo que con mucho encanto y muy bonito, así es el nuevo IZAKI.
Quiero que sea un sitio donde sobre todo puedas practicar yoga, pero que no solo sea eso, que el venir aquí sea una experiencia, un pequeño RITUAL. Quiero que puedas venir descalzx, caminar por la hierba y que puedas practicar en la terraza después de un día de oficina (el clima no siempre nos lo permite, pero podemos disfrutar del aire libre más de lo que pensamos, y sé el poder sanador que tiene esto). Quiero que puedas refugiarte en este lugar que aún huele a madera, que veas el Ganeko nevado desde nuestro ventanal o disfrutes de un día de lluvia desde el calor de tu esterilla.
Espero de corazón que este lugar te ayude tanto como a mí.
GOIHERRITIK (ERANDIO) BIHOTZEZ, MIREN